CASO LUCAS GONZÁLEZ: Declararon los padres ante los fiscales.

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La madre y el padre de Lucas González, el futbolista juvenil de Barracas Central que murió tras ser baleado por efectivos de la Policías de la Ciudad, declararon hoy en los Tribunales porteños ante los fiscales de la causa, y contaron cómo fue el momento en el que se enteraron de lo que le había ocurrido a su hijo.

Según informaron fuentes judiciales a NA, los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim, escucharon el relato de Mario González y Cintia López, quienes estaban en su casa, cuando se enteraron de que a su hijo lo había baleado la Policía.

La madre de la víctima relató ante los fiscales que ella estaba en su casa cuando escuchó en la televisión que la Policía había baleado a unos delincuentes. Según dijo, en ese momento «sintió una mala espina».

Cuando le contó al padre de Lucas, el hombre le dijo que no se preocupara. Pero, unos minutos más tarde, él salió de su casa para irse al médico justo cuando un amigo llega para contarle que habían baleado a su hijo. 

Cuando la pareja llegó al nosocomio, vieron a su hijo con respirador, y el cuerpo ensangrentado. Dijeron que pudieron reoconocerlo por el tatuaje.

Un rato después de que les dijeron que sin el respirador no iba a sobrevivir, Lucas falleció producto de las balas recibidas en la cabeza.

Al hablar con la prensa, el padre del a víctima, expresó: «Nos trataron como personas normales. Nos hicieron preguntas que nos hicieron sentir cómodos. Nada más tengo agradecimiento».

Y agregó: «Vamos a luchar para que todo se esclarezca». Además, dijo que confía en su abogado Gregorio Dalbón y en el equipo que los recibió. «Estoy tranquilo porque sé que me van a ayudar. Hicieron en poco tiempo lo que se tendría que haber hecho hace mucho tiempo. Confío en la justicia», aclaró.

Por su parte, Dalbón dijo que van a buscar ampliar la denuncia y aseguró que están uniendo pruebas para evaluar el rol de los uniformados que plantaron un arma en la escena del crimen. 

También sugirió que los imputados usaron los tres días detenidos antes de su declaración «para desintoxicarse».

«No nos vamos a quedar con estos tres policías solamente. El hecho está esclarecido. Vamos a unir las pruebas a otras que hemos sugerido», expresó Dalbón. Y agregó: «Los que se encargaron de plantar el arma no son lo mismos que le dispararon a Lucas».

Antes de ingresar a tribunales, González había expresado: «Queremos dejar en claro que mi hijo no era ningún delincuente. Vamos a poner la cara porque no tenemos que ocultar y queremos que se haga justicia». 

Los padres del adolescente habían sido convocados a declarar en forma virtual, pero prefirieron presentarse en tribunales. También estaba prevista la declaración de otro de los jugadores que iba en el auto atacado a tiros por los policías. Este lunes, los padres de Lucas encabezaron una marcha para pedir justicia en Tribunales.

«Me lo acribillaron a mi hijo. Veo la tele que decía que habían detenido a tres menores y a uno lo habían baleado en la cabeza. ¿Saben por que no le di importancia? Porque mi hijo no era un delincuente, era un bebé de 17 años que dormía conmigo. Él soñaba con llegar a Primera y me decía: ´Ya te voy a comprar una casa Cintia´», expresó la mamá del jugador juvenil en la ocasión.

En la misma jornada, más temprano, habían declarado los tres policías imputados por el hecho. 

El oficial José Nievas, el oficial mayor Fabián López y el inspector Gabriel Alejandro Isassi declararon ante el juez de instrucción Martín Del Viso, no aceptaron preguntas y dos de ellos reconocieron haber disparado contra los jóvenes, aunque aún no está claro quién causó las heridas mortales.

Gabriel Isassi, quien estaba a cargo de la brigada, lloró en dos oportunidades cuando declaró ante el juez, acompañado por su abogado, Alfredo Oliván. En su declaración, explicó que estaban trabajando por orden de una fiscalía penal, contravencional y de faltas de la Ciudad de Buenos Aires e identificó el número de expediente, para su corroboración por parte del juzgado.

El oficial describió las maniobras del VW Suran en el que desplazaban los cuatro jóvenes como «sospechosas» y afirmó que pensó que podía tratarse de algo vinculado con drogas, aunque no explicó por qué. Según su relato, en dos oportunidades hicieron sonar las sirenas y dieron la voz de alto, lo que fue desoído por Lucas y sus amigos, quienes emprendieron una maniobra de huida en la cual rozaron al rodado de la brigada. 

El relato discrepa con la versión de las víctimas, quienes aseguran que no hubo sirena ni voz de alto, como tampoco chalecos identificatorios, que los policías aseguran que tenían colocados.

Isassi, al igual que los otros dos imputados –quienes declararon posteriormente- no hizo mención a la supuesta arma que fue hallada en la parte posterior del vehículo y que apareció en una modulación en la que los policías dieron cuenta a sus superiores sobre los hechos. Según el fiscal Leonel Gómez Barbella, todo indica que esa arma de juguete fue «plantada».

La declaración de Nievas, que era quien manejaba el vehículo de la brigada, se inscribió en la misma descripción de Isassi pero, en su caso, reconoció haber disparado.

López, por su parte, también lloró durante la indagatoria y admitió haber disparado, aunque dijo haberlo hecho desde la parte posterior de la Suran porque escuchó detonaciones y supuso que sus compañeros estaban en peligro. Además, contó que la orden de interceptar al rodado en el que viajaba Lucas González la dio Isassi.

Fuente: Cadena3.