ALBERTO FERNÁNDEZ: «No hubo una distribución arbitraria de la obra pública»

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El presidente Alberto Fernández ingresó pasadas las 9.30 hs a los tribunales federales de Comodoro Py para declarar en el juicio por la obra pública, a pedido de la defensa de Cristina de Kirchner, y minutos después comenzó a dar su testimonio como testigo en un zoom con más de 15 personas.

Al ser interrogado por cómo era la política de obra pública en Santa Cruz cuando el gobernador era Néstor Kirchner, el jefe de estado aseguró que el ex mandatario tenía una «administración prolija», que le dejaba un superávit «muy grande», y aclaró que Kirchner fue «siempre muy prolijo con sus cuentas públicas». «En detalle no conozco cuál fue la obra pública que llevó adelante en Santa Cruz», añadió.

El testimonio de Alberto Fernández fue pedido por la defensa de la expresidenta y de otros dos acusados, el empresario Lázaro Báez y el exministro de Planificación Julio De Vido a raíz de su condición de ex Jefe de Gabinete en el kirchnerismo. El Presidente anunció que concurrirá a Comodoro Py 2002 pese a que por su investidura podía optar por responder un cuestionario escrito a los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso.

El Presidente recordó que cuando era jefe de Gabinete de Néstor Kirchner se respaldaron en la obra pública para reimpulsar la economía del país. «Veníamos de una crisis muy profunda que fue la de 2001, asumimos en 2003 y se había iniciado un lento proceso de la economía y Néstor estaba convencido de que la obra pública era un motor central para la economía», señaló.

«Tengo la convicción de que la obra pública es el motorizado de una economía en crisis, así lo pensó Néstor y también Cristina», consideró, y agregó que «la obra pública fue muy grande en esos años y también lo fue en el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, también lo es hoy en día». .

En ese marco, dijo que «no existe ninguna norma que ponga limitaciones a cómo se distribuya el gasto en obra pública» y aseguró que le «llama mucho la atención lo que estamos discutiendo en este juicio: no existe una norma que diga cuánto se puede destinar a la obra pública y en qué modo esa inversión».

Asimismo, Fernández garantizó que «no había una distribución arbitraria, en un presupuesto es muy difícil distribuir arbitrariamente, y se los dice alguien que está gobernando sin presupuesto», ya que la «ley más difícil de sacar en un Congreso es un presupuesto». «Me llama el sentido de esta causa porque lo que se está discutiendo son decisiones políticas no judiciales», indicó.

Además, recordó que cuando fue Jefe de Gabinete «se actualizó la ley de administración financiera y le permitió resignar partidas de una jurisdicción que no las estaba utilizando a otra».

«Cuando salió esa norma hubo mucho barullo diciendo que me habían dado superpoderes, pero nunca superé el 3% de los recursos presupuestarios movilizándolos de una jurisdicción a otra. Esto se hace para optimizar los recursos del Estado», sostuvo, y dio como ejemplo que «a poco de llegar al gobierno hubo inundaciones en Santa Fe y tuve que sacar recursos de otras administraciones para movilizarlos a Santa Fe». «Nunca esas decisiones administrativas tuvieron el propósito de beneficiar a alguien», sentenció.

En ese marco, le preguntaron si en ese contexto recibió órdenes explícitas de reasignar partidas para beneficiar a alguna jurisdicción o empresario o funcionario y enfatizó: «Definitivamente, no».

El contexto político en el que declara Alberto Fernández

La presentación del Presidente sucede en plena crisis interna del Frente de Todos por las diferencias sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La renuncia de Máximo Kirchner a la jefatura del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados y el hermético silencio en el que está sumida Cristina Kirchner desde que la Argentina alcanzó un principio de acuerdo con el FMI enmarcan la declaración en Comodoro Py del Presidente.

Fuente: Los Primeros.