A días del crimen, condenaron al homicida del limpiavidrios

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En una audiencia celebrada este jueves quedó plasmado un convenio de juicio abreviado que firmaron el 7 de febrero el Ministerio Público Fiscal, la familia de la víctima y la defensa de Daniel Abel Soria (29), alias “Cuete”, acusado y ahora condenado a prisión por el asesinato de Eduardo Gabriel Iñigo (27).

El crimen tuvo lugar el último 31 de enero a la madrugada, en la intersección de las avenidas Benjamín Aráoz y Coronel Suárez de la capital, donde la víctima trabajaba de limpiavidrios.

El caso fue llevado adelante por la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale. Siguiendo sus indicaciones, en esta ocasión participó el auxiliar de fiscal Juan Pablo Godoy, quien en su primera intervención en la audiencia procedió a reformular el hecho imputado. Aseguró que, en base a los informes finales, se determinó que Soria le asestó a Iñigo una puñalada mortal y no dos como se sostuvo en principio. El acusado reconoció su autoría, requisito fundamental para la concreción del acuerdo.

A continuación, el representante de la Fiscalía detalló las evidencias recolectadas, entre las cuales se destacaron la declaración de un testigo presente en el lugar del hecho; las pericias y tomas de muestras realizadas por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF); el informe preliminar de autopsia; y el testimonio de los policías que actuaron.

Condena rápida

Transcurridos diez días de cometido el homicidio, las partes pactaron que “Cuete” sea condenado a la pena de 8 años de prisión efectiva, accesorias legales y costas procesales, por considerarlo autor voluntario y penalmente responsable del delito de homicidio simple. Al emitir su resolución, el juez interviniente declaró admisible el acuerdo pleno de juicio abreviado y ordenó que se priorice cupo para que Soria sea alojado en el penal de Villa Urquiza.

Puñalada mortal

El 31 de enero del 2022, alrededor de las 03:30 horas, en circunstancias en que Iñigo se encontraba en avenida Benjamín Aráoz y Coronel Suárez, esquina donde trabajaba limpiando vidrios de vehículos, fue que Soria arribó al lugar. Luego de una breve discusión con la víctima, el condenado extrajo de entre sus ropas un cuchillo tipo sierrita y le asestó una puñalada en el pecho, para luego darse a la fuga. Instantes después, Iñigo fue trasladado al hospital Centro de Salud, donde falleció cerca de las 04:40 horas.

Fuente: Los Primeros.